
Los babuinos fueron considerados animales sagrados en el antiguo Egipto y se asociaban especialmente con el dios Thot, divinidad de la sabiduría y de la luna. Aunque no eran nativos de Egipto, los egipcios los importaban del País de Punt.
A pesar de ser animales salvajes y feroces, los egipcios los entrenaban hasta que eran capaces de realizar tareas o de atacar a enemigos.

