Los primeros hombres inteligentes, la gran creación de los Anunnaki

Tras la rebelión de los Igigi, los Anunnaki deciden crear una raza esclava y trabajadora a partir de sus propios genes. Científicas como Nemmu e Inanna se encargan de dar vida a los nuevos seres creados a partir del DNA de los Anunnaki y de los homínidos de la Tierra.
Los Anunnaki querían una sociedad diseñada para servir a sus propósitos. Así surgieron las diferentes castas:
- Reyes: híbridos con una mayor proporción de ADN Anunnaki, longevos, imponentes y dotados de una inteligencia estratégica. Serían los intermediarios entre los dioses y los humanos. Son los antepasados de Arión.
- Sacerdotes: diseñados para mantener el orden espiritual. Su sensibilidad los hacía más receptivos a la influencia Anunnaki. Entre ellos están las reptilianas, como las mujeres de la familia de Kassandra.
- Soldados: cuerpos robustos, reflejos acelerados, agresividad controlada. Criados para proteger templos, ciudades y recursos. Los piratas como Tántalo y Asteria.
- Trabajadores: la base de la pirámide. Resistentes, adaptables, capaces de soportar largas jornadas en minas, campos y canales.
Aunque el proyecto fue un éxito, Nemmu e Inanna sabían que habían abierto una puerta que no podrían cerrar. Los nuevos seres no eran simples herramientas: tenían conciencia, emociones y, en algunos casos, una chispa de la ambición Anunnaki. Y esa chispa, tarde o temprano, prendería fuego y los hombres y mujeres también soñarían con ser dioses.


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